Vamos a Drake

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Ericka Becerra Morales 

 Ericka es Administradora de Osa Corcovado Tour and Travel

 editorial@soldeosa.com


SOCIEDAD Y CULTURA


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Bahia Drake

Tras años de vender toures de snorkel y al Parque Corcovado y buceo saliendo de Agujitas, conocí Drake por primera vez hace unos días, y fue todo una maravilla!

Fuimos, Vanessa, Jeison,  Erick y yo en la gira;  salimos de Puerto Jiménez a las 10 de la mañana en el taxi de Andy Stark.  Pablo venía de Sierpe por la tarde y teníamos  todo organizado:   hospedaje y tours  pero aun así no me imaginaba lo que me esperaba.

Obvio, andar de gira en setiembre nunca carece de agua y llegamos para hacer canopy en el momento en que una tormenta de desató y se vino un diluvio que provoco la cancelación de ese tour.  En eso el agua se echaba un poco para atrás y Vanessa logró montar una gira a caballo por el sendero costal que corre al sur del pueblo, pero al arrimarnos a las bestias vino nuevamente el aguacero y fue tanto el agua que nos cayó que tuvimos que cancelar nuevamente y pues no había nada más que hacer que  esperar tomándonos unas cervezas acompañado de unas deliciosas fajitas de res.  Mientras observaba el aguacero y gozaba con los compañeros no pensé una sola vez en el trabajo de oficina que me estaba perdiendo!

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Paraíso Hotel las Caletas Lodge

De  pronto nos dividimos, Vanessa y su esposo e hija destinados para Cabinas Manolo y nosotros a la playa donde nos esperaba el bote del albergue Las Caletas Lodge para llevarnos a nuestro destino para esa noche.

Hice amistad de una vez con don David Arguello, co-dueno con Jolanda Hess de Las Caletas Lodge.  La lluvia se quitó y del restaurante apreciamos las ballenas que circulaban por la costa mientras el sol se ocultaba, el alba brillante, el día claro, burlándose me parecía de nuestros encuentros esa tarde con las lluvias.  En eso llegó Pablo y ni una gota le había caído en todo el día, nosotros presionados por el agua casi desde que salimos.  El tiempo en estas partes es curioso.  Cuando llueve llueve, y si no, hace un sol feroz o esta semi- o totalmente nublado, y así es todo el año.

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Cena Hotel las Caletas Lodge

Repartimos habitaciones y gocé de la segunda planta del guest house y para la cena comimos una entrada elaborada del frijol garbanzo, como molida, algo que entiendo es de origen árabe que le llaman  hummous, acompañado por tortillitas fritas, todo muy elegante.  El plato fuerte fue de pargo a la plancha con una salsa blanca con limón con esas cositas verdes como aceitunas que también probablemente son de origen árabe o algo así, alcaparras le llaman.  A mí no me agradan tanto, pero a todos los compañeros era una delicia y acompañado por un puré de camote con ajo y romero y acentos de culantro, todo muy fino.  Además de nosotros  había un grupo de franceses, los extranjeros muy pacientes y cordiales con esfuerzos entre Jeison y Pablo de conversar un poco y hasta emplear frases de su idioma y al fin lograron ignorarnos sin ser rudos, y Don David se acercó con  el  postre, un delicioso  tres leches con una salsita verde de adorno en el plato que no logramos identificar, tal vez alguna confección de limón, pero algo extraño, pero sí estuvo bastante rico.

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Hotel las Caletas Lodge

De noche el aire entraba y salía y toda la noche olía a mar y me asombré por mis sueños, amaneciendo cuando los congos comenzaron a rugir.

Lo que sí puedo decir es que después de la frustración de los tours cancelados por la lluvia el día anterior, era un día de puro verano para el snorkel e Isla del Cano.  Yo no me metí al agua, Dios guarde, pero eran tantas las ballenas que nos acercaban y la alegría de los compañeros que fue un día de puro encanto.  De regreso del tour de la isla nos detuvimos  en la playa de Agujitas con poco más de una hora hasta que nos llegaran a buscar y nos dimos el lujo de una comidita.

Snorkel e Isla del Caño

Snorkel e Isla del Caño

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Hotel las Caletas Lodge

Nos metimos por una cerita con gradas ahí mismo donde desembarcamos para darnos con el Restaurante La Amapola.  No nos había ido muy bien el día anterior con comidas en un restaurantillo céntrico que no voy a nombrar, y claro no queríamos correr el mismo camino.  Pero lo que salió de la cocina de Dona Nincy fue todo una maravilla, camarones al ajillo en su punto, pescado entero, patacones crujientes, una ensaladita con limón criollo y aguacate de palo y claro arrocito y frijoles, todo un encanto.  Don Cuco nos explicó que un barranco se les había llevado la casa previa y el negocio y que habían reconstruido del todo y que en el verano llegaba un montón de gente y que les iba bien pero que había que trabajar muy seriamente porque el nivel del turismo requería una atención seria, y Dona Nincy nos aseveró que desconocía los chismes del pueblo porque desde las 6:30 de la mañana hasta las 10:30 de la noche estaba en el negocio, dedicada a su trabajo

Pablo se devolvió por bote a Sierpe y nosotros nos topamos con Jeison después de su día aparte de nosotros entre grandes y misteriosos negocios y nos devolvimos con Andy a Mi Puerto, y me di cuenta por primera vez de lo cansada que estaba, pero dichosamente el día siguiente era un domingo y todavía me quedaba un descansito antes de volver al molino.

 

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