Personajes del Oro: Entrevistas en Dos Brazos del Rio Tigre

 

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Personajes del Oro:  Entrevistas en Dos Brazos del Rio Tigre

Ericka Becerra Morales

 Ericka es Administradora de Osa Corcovado Tour and Travel editorial@soldeosa.com

SOCIEDAD Y CULTURA


La extracción del oro ha sido por décadas un trabajo  para pobladores de la península.  En la década de los 80s y antes, la península se conocía como la “tierra del oro.”  Pero con la llegada del ecoturismo, sacar oro se ve con diferentes ojos tanto para turistas como los mismos pobladores,  ya que hoy en día la península se ha convertido en la “tierra del oro verde.”  El ecoturismo pretende reinventar la economía local, y los que se apegaban a actividades de antaño que se consideran hoy en día dañinos al medioambiente, tal y como son la cacería, la tala de madera, y la extracción artesanal del oro.  En vista del enfoque de esta edición de Sol de Osa en el fenómeno del oro, me di la tarea de buscar a oreros que habían hecho esa transición y que ahora se desempeñan en otras carreras.

Tuve la suerte de sentarme con tres exoreros, los tres pobladores de Dos Brazos del Rio Tigre y con una larga trayectoria en la extracion del metal para preguntarles sobre sus vidas y lo que el oro les ha significado.

Thomas

Tomás Ridings Muñoz

Tomás Ridings Muñoz, apodo Gato, de 26 años de edad.

¿Cómo empezó como orero?

Es toda una cadena, pero yo estaba más dentro de la cacería; mi abuelo tenía un rifle y todos cazábamos.  A los 10 años empecé a montear.  El oro para nosotros era cuando habían bonanzas, a los 14 años oreábamos en Piedras Blancas y en el Parque Nacional Corcovado, pero lo hacíamos por subsistencia.

¿Qué hacían con el oro y les alcanzaba para vivir?

Lo vendimos, obvio.  Se podía vivir perfectamente del oro; anteriormente era más fácil encontrarlo.

¿Cómo inició el cambio?

Yo dejé de orear e inicié por medio de mi tío  Royer en el turismo.  Él era guía desde hace mucho y empezó a regañarme y  a pedirme que por favor no matara más animales.  Un día me llevo a La Leona a hacer un daily y me gustó por lo que me llevó a la Estación Sirena y ahí conocí a Alejandro Azofeifa y Andres Vega, biólogo en insectos, y ahí empecé.  Hice un voluntariado por 15 días donde caminé alrededor del parque y pues así comenzó mi cambio.  Hicimos unas caminatas con estudiantes y él me daba plantas y hojas para identificar.  Dejé de cazar a los 20 o 21 y de orear a los 23, y los primeros días en el parque fueron duros ya que me daban ganas de comer cualquier animalito que pasara, y pues ya llegó el punto donde eso  no es una opción para mí.

¿Planes para el futuro?

Seguir superándome y llegar a tener lo propio en unión; queremos y tenemos la mentalidad de cambio en común donde todos podamos tener un poco y trabajar en lo que es Turismo Rural Comunitario—TRC—en conjunto.

Alexis

Alexis Aguilar Calvo

Alexis Aguilar Calvo , apodo Cortos, de 44 años de edad.

¿Cómo empezó como orero?

Yo nací en Estero Colorado de Pavones y comencé a trabajar en la extracción  de oro cuando mi padrastro Hilario me llevaba, y en ese entonces yo solo añoraba ir a esos lugares y recoger  el oro fácilmente.   El estuvo con una compañía llamada Rio Bravo en dos brazos , trabajando pero esta cerró  y nos trasladamos a la Belén  dentro del parque Nacional  cuando aún no se prohibía la extracción del oro.  Fue ahí donde me di cuenta de lo que es un orero artesanal, trabajando en los túneles llamados Puriscal Rico por el área de Parque Nacional  entrabamos caminando hacia los cerros, herramientas en mano, dejando por atrás nuestras familias para entrarle a pico y pala con la comida  al hombro y todo lo necesario para buscar el oro,  éramos todos muy unidos en ese entonces y al que no llevaba comida los demás le  dábamos  entre todos tratábamos de compartir las dificultades.

¿Qué hacían con el oro y les alcanzaba para vivir?

En ocasiones permanecíamos en la montaña hasta 15 días o  más, por lo general hasta que la comida se acabara, a veces regresando a casa sin nada, solo para que la familia estuviera tranquila y poder llevar más comida para el otro día volver a la montaña a luchar con mente positiva que esta vez sí se iba encontrar algo.  Y cada vez que salíamos con algo era demasiada la alegría, ya que íbamos a poder comprar lo que necesitábamos y cubrir así con las necesidades de nuestras familias, el oro que encontrabamos lo vendía y apenas nosalcanzaba para sobrevivir.

¿Cómo inició el cambio?

No fuimos nosotros que entramos al Parque sino el Parque que entró a nosotros.  Estábamos oreando ahí cuando el Parque fue declarado y desalojó a la gran mayoría de las familias que vivían de la orería.  Muchos lo seguían haciendo pero de manera ilegal, arriesgando su libertad si  llegaban a ser sorprendidos.

La vida de un orero no es fácil; es realmente dura.  Es de hombres no es para cualquier persona, pasar días y días con frio, hambre, cansancio, picados de zancudos, llenos de garrapatas, las caminatas siempre largas, sabiendo que salir no es fácil.

El orero no le hace daño a nadie, ni a la naturaleza.  Lo que utiliza es un mazo, una cateadora, una pala y cada trabajo realizado en un rio, después de una lluvia, queda igual que antes.  El orero es solamente una persona que busca mantener a su familia.  En la actualidad nos han querido decir que la palabra orero significa ladrón, asesino, maleante y un sin fin de palabras denigrantes y eso es lo que duele porque no es verdad.

¿Planes para el futuro?

He tenido un cambio de ser orero y ahora me estoy preparando como guía porque ya son muchos los años que tengo conociendo el bosque.  A pesar de que se ha prohibido la minería, es muy difícil la vida como orero.  Pero no me arrepiento de haberlo  sido, gané mucha experiencia y en lugar de avergonzarme estoy orgulloso y donde quiera que vaya  con gran orgullo  digo que fui orero.

Tengo un año y medio  de estar estudiando y de ser un ex orero y a pesar de que ha sido difícil empezar en algo nuevo, me he sometido al 100 % al estudio para guía y ha sido un experiencia muy bonita.  Me llena de entusiasmo saber que puedo llevar un grupo de personas  y explicarles de todas las cosas que se del bosque.

Estoy agradecido con ACODOBRARTI por brindarme el apoyo para superarme y por todo lo que aprendí durante los años de caminar la montaña para lograr ser un buen guía.

Neftali

Neftalí Chavarría Villagra

 

Neftalí Chavarría Villagra, apodo Nefta, de 30 años.

¿Cómo empezó como orero?

En mi caso no podía tener cateadoras así que con  las cazuelas de mi mama lo hacía, desde los 7 u 8 años porque la quebrada estaba muy cerca de mi casa, hasta el punto que uno saca hasta un palo que son 100 miligramos o dos palos  que son 200 miligramos yo sacaba cada fin de semana .  En esos años estaba el oro en dos mil colones por gramo, y fue como una pasión pero mientras uno crece lo agarra para ayudar a la familia también.  La primera vez que fui al parque tenía 11 años y me llevaron a un túnel a raspar el subsuelo y a catear el material donde salían hasta 12 gramos de oro por semana .

¿Qué hacían con el oro? 

Lo vendíamos.  Estaba en dos mil cuando comencé a los nueve años y después tres mil el gramo.  Como a los 16 ya valía nueve mil colones, las pepitas dependiendo del tamaño se podían vender en más.

¿Cómo inició el cambio?

Hace muchos años mi hermano se puso a hacer cursos de guía y pues lo oía hablar y me interesó. Cuando empece en el  colegio tomé la especialidad de diseño y construcción de muebles de madera y en este curso empezamos a ver nombres científicos de árboles, después de eso cada vez que iba a orear empecé a interesarme a ver aves y todo tipo de cosa.  De igual manera la minería es un trabajo duro y pues ya me sentía mal de la espalda por lo que empecé ya a hacer cursos y a los 27 fue mi última oreada.

¿Planes para futuro?

Yo no puedo guiar más en sirena ya que la espalda no me da.  Estaba guiando dailys pero ya no puedo volver a La Leona puesto que no puedo caminar en la arena, así que la idea ahora es seguir trabajando en el pueblo.

Estas historias nos llenan de felicidad en muchos aspectos el saber que cuando se quiere se puede que el cambio empieza en cada uno de nosotros y a la vez nos deja un sinsabor al saber que muchas veces ellos han sido juzgados, rechazados por su labor que la mayoría del tiempo practicaron por subsistencia y actualmente continua esta discriminación habiendo ya abandonado el oficio, el cambio es de todos como ellos es nuestro turno de cambiar la mentalidad y aceptar que el mundo ha cambiado y los oreros también.

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